Hace algunos días una compañera del metal me propuso comparar los resultados que habían obtenido los candidatos al Ayuntamiento de Madrid que habían designado directamente desde Ferraz en los últimos años (a saber, Trinidad Jiménez y Miguel Sebastián) y los logrados por los candidatos elegidos desde el PSM (Juan Barranco y Fernando Morán). Los resultados hablan por sí solos:

Candidatos de Ferraz Vs. Candidatos del PSM (voto válido)

Candidatos de Ferraz Vs. Candidatos del PSM (diferencia PP / PSOE)

Tabla de datos - Voto válido y sobre censo (%)
Los candidatos del PSM lograban de media superar en todos los casos tanto el voto válido obtenido como la diferencia respecto del Partido Popular, y eso a pesar de haber tenido un contexto mucho más desfavorable en el escenario nacional (Juan Barranco en 1995 tuvo que afrontar el reto electoral con los casos de corrupción aun humeando, mientras que Morán se enfrentaba con las urnas con prácticamente el mismo escenario que la debacle del 2000 -sólo hay que mirar los resultados de la conversa Rosa Díez en esa misma convocatoria electoral-).
No pretendo sostener que los candidatos elegidos desde el PSM tienen una mejor preparación o especiales cualidades electorales, sería absurdo, sino que estos candidatos están investidos de la legitimidad que otorga la elección por la estructura de referencia en Madrid y el aval que supone el trabajo realizado en el ámbito local, frente al tremendo hándicap de las designaciones por dedazo (que se lo pregunten a Rajoy).
El electorado valora más el ‘callo’ de haber trabajado en el ámbito de elección y la legitimidad de la elección desde la base, a través de los procedimientos orgánicos previstos, que sacar conejos de la chistera, figuras de supuesto relumbrón; que se quedan en estrellas fugaces que se llevan con ellos los deseos de sus votantes. Aprendamos algo de la experiencia para esta vez.



Respecto a la disyuntiva “Candidatos de Ferraz Vs. Candidatos del PSM” has dado en el clavo con el título en la raís del problema del socialismo capitalino pues precisamente el principal problema de estos últimos años en el PSM es la desconfianza mutua y descoordinación entre la dirección federal y la regional, dándose patadas en la espinilla en la intimidad y empujarse con más o menos disimulo para saber quien tenía más fuerza para imponer a su candidato.
Hay que dejarse de candidatos de Ferraz o candidatos del PSM, para elegir una figura que guste y sea válida para ambas partes. Una figura que tenga la legitimidad de lo local (por el trabajo realizado) y la sabiduría de gobernar / gestionar una macrociudad, es decir, que tenga cierto pretigio social con apoyos desde los medios de comunicación, el mundo empresarial y sindical. Pues Madrid dejó de ser un pueblo hace mucho tiempo y es la capital del Estado, un enclave estratégico a nivel estatal fundamental.
Se necesitaría a una persona que haya trabajado en el partido, pero que no sea sectaria y sea capaz de entender los intereses y sentimientos de aquellos que no piensan como uno mismo. En política, el sectarismo de partido es tan malo como el “paracaidísmo” político.
Respecto al análisis cuantitativo nada que objetar, salvo la necesidad de un análisis cualitativo del perfil del candidato opositor. Creo que no es lo mismo enfrentarse a Gallardón que a Álvarez del Manzano.
Los estatutos del PSOE, norma máxima que rige el funcionamiento de éste, declara al PSOE como organización FEDERAL (no pone “federal con la excepción de Madrid que se hará lo que diga el ámbito nacional”). Sólo ese argumento justifica que los candidatos tengan que ser elegidos desde el ámbito regional. A nadie se le pasa por la cabeza que el Federal pudiera designar directamente el candidato a la alcaldía de Barcelona, Bilbao, Sevilla o Santiago de Compostela ¿y porqué en Madrid sí? Con el perfil coincido al 100%: el actual portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid lleva 3 años dirigiendo el trabajo de la oposición, tiene la experiencia de Gobernar una gran ciudad como Getafe (fue Teniente de Alcalde durante muchos años), tiene un trato excepcionalmente cercano y amigable, y lo único que le falta es fortalecerlo en el ámbito mediático (un apoyo del Federal como el que tuvo Trinidad Jiménez, hasta entonces una casi desconocida)
[...] como dice mi compañero Javi Romera en este gráfico parece que cuando hemos decidido nosotros no lo hemos hecho tan mal (en rojo [...]
[...] (gráfica elaborada por Javi Romera) [...]